Volemos juntos

"Lo que le suceda a los animales tarde o temprano le sucederá también al hombre. Todas las cosas están estrechamente unidas.Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñado a los nuestros: que la Tierra es su madre".
Jefe Seattle (1786 - 7 de junio de 1866).

martes, 15 de mayo de 2018

Mascotas en las residencias, una terapia que aporta felicidad a los mayores

Escrito por Redacción. Publicado en Gente y Mundo

Cada vez son más las personas que en la llamada tercera edad tienen una mascota que deben abandonar cuando van a vivir a una residencia, ¿qué pasa con ese animal de compañía? Se está empezando a contemplar el beneficio que supone tener animales en las residencias de tercera edad 

ADD, (Asociación Defensora de los Derechos de Animales) señala que en España solo hay tres residencias que admitan mascotas de forma permanente, constatando que la valoración es positiva, pues las personas mayores interactúan y se mueven más con ellas que sin ellas. Otra alternativa es llevar mascotas a las residencias para que los mayores disfruten de su compañía, iniciativa que se está llevando a cabo por protectoras en localidades como Las Rozas en la Comunidad de Madrid. 

Cada vez más residencias geriátricas apuestan por los beneficios de las terapias con animales de compañía, aunque el paso de que los ancianos ingresen ellas con sus mascotas, está lejos de generalizarse, parece que algo se mueve en ese sentido. Lo cierto es que están surgiendo iniciativas interesantes en torno a la posibilidad de tener animales de compañía en las residencias geriátricas. Ingresar en una residencia de mayores supone siempre un cambio de vida y para las personas que tienen mascotas supone además un desgarro emocional que afecta a unos más que a otros. 

Los animales de compañía son para muchas personas mayores una ocupación, una excusa para salir a la calle, para preocuparse y cuidar de un ser vivo, en muchos casos, son mucho más que una mascota. La primera preocupación al ingresar en la residencia es ¿a cargo de quién se deja ese perro o gato que ha sido su preocupación y apoyo durante muchos años? Dejarlo con alguien de confianza que dé a la persona la seguridad de que estará bien cuidado. Luego surge la falta emocional, quedarse sin compañía y sin la responsabilidad que supone un animal priva a las personas mayores de una ocupación gratificante que psicológicamente puede ser fundamental y físicamente obliga a realizar tareas importantes como pasear. Las residencias geriátricas, en su inmensa mayoría, no admiten animales de compañía. 

Razones organizativas, de higiene...  explican de forma razonable lo que podría suponer que los usuarios llegaran con sus perros, gatos, canarios, loros... También pueden causar problemas de convivencia con otros usuarios, ruidos, personas alérgicas al pelo de animales... Sin embargo, seguramente es cuestión de organización y de valorar los beneficios para las personas frente a las complicaciones organizativas. 

Otra de las alternativas sería que en las residencias o centros de día tengan un  departamento para mascota que puedan llegar de personas que hayan fallecido y así estas mascotas podrán seguir dando su cariño incondicional a los residentes de estos centros gerontológicos, esta propuesta de acercar las mascotas a personas mayores se está empezando a poner en práctica en muchos centros residenciales de Europa y parece ser que con muy buenos resultados!
Fuente: Tercera Edad
Para Información sobre residencias en España que admitan mascotas:
http://www.addaong.org/es/

Fuente :
http://www.tunuevainformacion.com/gente-y-mundo/748-mascotas-en-las-residencias-una-terapia-que-aporta-felicidad-a-los-mayores.html
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sábado, 27 de enero de 2018

Maltratar a un animal salvaje acorralado sí es un delito


El jabalí golpeado con saña en una acequia de la que no tiene escapatoria es un ejemplo. La abogada Laura López Varona explica que, desde 2015, el Código Penal contempla penas de hasta un año


  

REDACCIÓN 
Un nuevo video viral muestra cómo un individuo golpea con saña a una cría de jabalí atrapada en una acequia en Lérida mientras, de fondo, se escuchan las risas de quien graba la escena. Es otro caso más de maltrato animal y, aunque se trate de un animal salvaje, sí es una conducta delictiva. Así lo explica la abogada asturiana Laura López Varona, que recuerda que desde 2015 el artículo 337 del Código Penal, en su apartado 1C, contempla penas de tres meses a un año de prisión para quienes maltraten injustificadamente a animales que, de forma temporal, se encuentren bajo control.
«Se aplica el delito porque el jabalí, aunque sea un animal salvaje, no puede escapar. Cuando un animal está en una zanja, atrapado en espinos o en una acequia como en este caso, está temporalmente bajo control humano ya que no puede salir de esa situación sin que se le ayude. Y si ese dominio se utiliza para maltratarle esa conducta entra dentro del Código Penal», indica la jurista. 
La modificación del artículo 337, que antaño solo contemplaba como delito el maltrato a los animales domésticos, se realizó por la Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo. Este cambio se llevó a cabo precisamente en respuesta al creciente aumento de la concienciación social ante los numerosos casos de maltrato y ensañamiento con animales salvajes que se viralizan en las redes sociales. 
«Antes de 2015, pese a que había una gran disparidad de criterios ante estos casos, ya había sentencias que decían que, aunque fueran animales salvajes, estaban en una condición de la que no podían escapar. En una situación en la que pasaban a estar amansados (también recogido en el apartado 1A del mencionado artículo del Código Penal) o bajo el dominio del hombre», recuerda la abogada. «Con las redes sociales aparecen cada vez más vídeos de casos parecidos. La sociedad ante esto reacciona y el Código Penal se modifica en ese sentido de proteger también del maltrato a los animales salvajes. Puedes matar a un jabalí, porque la caza no está prohibida, pero no hacerle sufrir innecesariamente», explica. 
Inhabilitados para tener animales y revocación de licencias de armas
De este modo, desde 2015 estas actuaciones se pueden castigar por la vía penal y, de hecho, los jueces ya están aplicando el apartado 1C del artículo 337. Con sorpresas para quienes cometen estos actos delictivos y cuya autoría es demostrada, por ejemplo, con una prueba de cargo como un vídeo en el que se le puede identificar como es el caso del individuo que se divierte golpeando al jabalí en la acequia, que ya ya sido de hecho localizado por los Guardas Rurales de Cataluña. «Las redes están favoreciendo que estos casos estén llegando a los tribunales», reconoce López Varona, «antiguamente si veías a alguien maltratando a un animal salvaje era difícil que pudiera acabar en denuncia; la impunidad era absoluta». 
Las sorpresas llegan porque, además de las penas de prisión, también se inhabilita a los autores del maltrato entre uno y tres años para la tenencia de animales y para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que esté relacionado con ellos. Y, en el caso de que el condenado tenga una licencia de armas, al quedar con antecedentes penales se les quita automáticamente. Además, en el caso de que tengan antecedentes, cumplirían la pena de prisión. Si no los tienen, por debajo de dos años de prisión pueden acogerse a todos los beneficios penitenciarios en la ejecutoria, como puede ser la sustitución de la pena por trabajos en beneficio de la comunidad o una multa e incluso la suspensión de la ejecución de la pena. 
El principal problema sigue siendo identificar a los autores de los maltratos
«Esto está empezando ahora a aplicarse», recuerda López Varona, que no pasa por alto que, en Asturias, el maltrato de animales salvajes es un delito «dificilísimo de perseguir y de investigar, pero una vez que se han encontrado casos así desde luego elfiscal de Medio Ambiente siempre ha tirado para adelante». 
Lo difícil, pese las investigaciones abiertas cuando hay denuncias de por medio, es recabar las pruebas que constaten las autorías: «Además, por la vía penal, in dubio pro reo. Si hay alguna duda de la autoría no puedes condenar a una persona porque alguien lo vio y dice que lo vio. Sin embargo, un vídeo es una prueba de cargo que ahora mismo es impepinable y, gracias a ellos, es más fácil porque antes era imposible».

Las penas se endurecen si el animal muere
En cualquier caso, los vídeos que se cuelgan en las redes sociales también pueden presentar la dificultad de localizar a los autores como es el caso del jabalí despeñado en la ruta del Cares. «El problema es identificar a las personas que salen en ese vídeo porque su conducta es un acto delictivo y habría causa penal ya que el animal está en una senda de la que no puede escapar porque está acorralado», recuerda López Varona, que explica que lo mismo ocurre con los casos de lobos y osos que se matan con ensañamiento.

De hecho, el artículo 337 del Código Penal contempla que las penas de prisión e inhabilitación se impondrán en su mitad superior cuando se utilicen armas, instrumentos, objetos, medios, métodos o formas concretamente peligrosas para la vida del animal, cuando medie ensañamiento, cuando se cause al animal la pérdida o la inutilidad de un sentido, órgano o miembro principal o cuando se realicen estos actos delante de un menor de edad. Asimismo, si a consecuencia del maltrato el animal muere, la pena será de seis a 18 meses de prisión y la inhabilitación para tener animales.

Fuente
https://www.lavozdeasturias.es/noticia/asturias/2018/01/25/maltratar-animal-salvaje-acorralado-delito/00031516905473822200130.htm


"Lo que le suceda a los animales tarde o temprano le sucederá también al hombre. Todas las cosas están estrechamente unidas.Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñado a los nuestros: que la Tierra es su madre". Jefe Seattle (1786 - 7 de junio de 1866).